viernes, 2 de septiembre de 2016

El poder para Servir y No para Aplastar

“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica”
Efesios 2:10 (NVI)

Cuando empiezas a reflexionar sobre el vivir para servir a Dios, en algunas ocasiones podemos imaginar que se trata de evangelizar y salir a predicar a toda hora y en todas partes las buenas nuevas del  reino de Dios, yo pienso que eso está bien y es correcto, pero también estoy convencido que el Servir a Dios está centrado en el cómo hacer las cosas con nuestro prójimo, el cómo relacionarme con los demás y el cómo vivir el evangelio en cada una de las cosas que hago, en mi trabajo, con mi familia, con mis amigos y con todos los que me rodean. El servir a Dios va más allá de predicar, pues esto último se debe complementar  con el practicar, hacer las cosas por amor al prójimo, pienso ahí está el verdadero evangelio que Jesús nos dejó.

El poder debe ser usado para servir, y no para aplastar., es una reflexión que nace desde el sentir de que hay muchos  jefes y/o  gerentes y en algunos casos funcionarios, vecinos y más, que cuentan con autoridad o poder y este lo usan para  ofender, gritar y oprimir a los demás seres humanos, por ejemplo: Un servidor público o privado detrás de un escritorio tratando mal al usuario e increpándole que en esa oficina se hace lo que él diga por ser el jefe o el fuerte.

Debemos entender que este tipo de comportamientos son totalmente equívocos y que se debe cambiar estas actitudes pensando en que como cristianos debemos servir a Dios y ese servir a Dios será basado en el respeto y amor a mi prójimo, es así como estaremos siendo testimonio vivo del evangelio de Dios, y hasta estaremos evangelizando con el ejemplo. Esto no es tarea fácil, y es que debemos también comprender que en el amor a Dios tendremos que sacrificar y renunciar quizás a nosotros mismos con el afán de poder servir a los demás, es decir dar la parte que me corresponde a una persona que lo necesita más.

El secreto está en saber que en cada posición de liderazgo o rango dentro de una estructura en donde estemos, debe ser puesta al servicio de los demás, el saber que mientras más alta sea tu posición más servicial debes ser como persona.

Concluyo este mensaje citándoles una reflexión del Papa Francisco: 
"La gente que pasa por la vida sin darse cuenta de las necesidades de los demás, sin ver tantas necesidades espirituales y materiales es gente que pasa sin vivir, es gente que no sirve a los demás. Recordad bien: quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Que Dios nos de la sabiduría para poder servirle a través de nuestras acciones, bendiciendo a todas las personas que nos rodean.

Les animo a revisar También en sus biblias: Mateo 25:35-45

Saludos y Bendiciones


viernes, 26 de agosto de 2016

En estos tiempos de trabajo duro y de Estrés

Mis queridos compañeros y compañeras.

Hace unas semanas atrás escuche a un motivador decir que el 16A nos cambió la vida a todos y todas, que fue una fecha y una hora en la cual todos quedamos iguales ante los ojos de Dios, pues todos fuimos víctimas de un terremoto y todos por igual ese día perdimos algo, algunos incluso perdieron no solo cosas materiales, sino también personas amadas. Ese día fue en donde Dios nos hizo ver que su poder es tan inmenso que solo basto 50 segundos para decirnos que ante sus ojos todos somos iguales, no hay clases sociales, no hay rangos, ni posiciones, no hay buenos y malos, pues todos somos hijos de Dios.
Amigos y amigas esta carta quiero escribirla en un contexto en cual sé que muchos nos sentimos cargados de presión y estrés, quizás cansados, pero eso si con el espíritu y la esperanza de saber que vendrán tiempos mejores, y también decirles que ustedes son parte de que esos tiempos mejores que pronto llegaran.
Yo quiero animarles a que veamos esta experiencia como una oportunidad divina para entender que debemos escuchar a  Dios, créanme él nos está hablándo cada día, cada hora, cada minuto, en la sonrisa de un niño agradecido, en las palabras de un padre de familia, en el amor de nuestros seres que aún están con nosotros, y en cada momento y en cada motivo de nuestras vidas  Dios está ahí, por favor recuérdenlo y aférrense a Dios.
Quiero que sigan trabajando como lo vienen haciendo con amor y responsabilidad, pero también quiero pedirles “Fortalecer siempre nuestras relaciones como equipo y familia”, que nos respetemos y nos apoyemos, quiero también pedirles disculpas si algún rato a alguien de ustedes les ofendí con palabra o acción, pero creo que debemos seguir trabajando unidos, amándonos en Dios y sobretodo perdonándonos los unos a los otros.
Comparto con ustedes algunas ideas para manejar el estrés y ser pro positivos (que por cierto cada día yo hago lo posible por aplicarlas y servirles mejor a ustedes.).
Escuchémonos, mientras uno habla el otro calla y así nos comprendemos, pero escuchemos con el corazón y si en algo no estamos de acuerdo aprendamos a confrontarlo, pero eso sí, siempre con la idea de dar otra solución o de mejorar la propuesta planteada. No al oponernos por oponernos. Es clave que cuando hablemos o nos dirijamos a nuestros compañeros, por más estrés o cansancio lo hagamos en un tono respetuoso y favorable para todos y todas, por ejemplo: "Yo si te quiero escuchar, pero no levantemos mucho la voz,... conversemos". Es importante saber que todo comentario es valioso, evitemos la descalificación o desvalorización de la idea, seamos pro positivo siempre mirando lo mejor de cada uno.
Nunca Asuma, mejor Pregunte, hay ocasiones en que asumimos cosas que no han sido confirmadas, es muy importante que mejor vayamos a la fuente, es decir mejor consultemos, preguntemos y no demos por hecho algo que no ha sido confirmado, créanme esto es muy importante para poder tener cuentas claras y evitar el ida y vuelta sin sentido de cosas que no suman. Y nuevamente el saber preguntar es clave, incluso en una conversación siempre es bueno, que luego que el compañero termina de hablar el hacer un resumen de la idea que transmitió, así tendremos el mismo discurso y la misma idea. Por ejemplo: “Luego de escuchar a Juan empiezo diciendo... Tú me estás diciendo que esto se hará de esta manera..... etc."; este ejercicio es muy sano y positivo y por supuesto da excelente resultados.
Ayudémonos, esta oportunidad divina que Dios nos ha puesto al frente, es con el objetivo de que olvidemos cargos y posiciones y que conjuntamente arrimemos el hombro, sin pensar en egos o con mandos, sino simplemente en sumar y bendecir a quien está a mi lado., los reto y me reto a convertirnos en lideres siervos, lo cual consiste en servir sin esperar, en servir sin mirar, en servir aun sin saber que estas sirviendo, esto es posible y esto es real.
Respetémonos, si en algo no estoy de acuerdo debemos decirlo, pero con asertividad (saber decir las cosas, pero sin ofender a la otra persona), buscando la paz y no la guerra, tomando con mucha cautela cada frase dicha o gesto manifestado, siempre pensando que todos jugamos en el mismo equipo y que al que debemos vencer  es a la necesidad y sufrimiento de nuestros hermanos sobrevivientes de este terremoto, en pocas palabras “Servir con Esperanza”.
Ajustar cuentas, con esto me refiero a que cuando exista un quiebre por discusión y no concordancia en algo (ya que esto es sano que pase, pues somos de carne y hueso). Pido que sepamos manejarlo, que sea mejor en privado (face to face) y que reine el respeto, lo importante de este ajuste de cuentas es que reine la paz y la comprensión, siempre pensando lo mejor para el otro, es muy pero muy importante que lo hagamos pronto, no esperemos que pasen días para este ajuste, si hoy me enoje con mi compañero que no pase más de dos días en repararlo, créanme esto es necesario.
Perdonemos, el perdón genuino solo se obtiene cuando se ama, es justo y necesario que veamos al perdón como una alternativa de estar en paz con nosotros mismos, el saber disculpar nos tendrá más fuertes y sanos, no hay mal que no podamos perdonar y esto Jesús nos enseñó cuando fue crucificado para perdonar nuestros pecados, como ustedes saben él fue el cordero de Dios que quitó el pecado del mundo. Perdonar es Amar, nunca lo olviden.
Mi carta, de pronto extensa pero necesaria es para pedir de favor que trabajemos juntos, nos queramos juntos y que triunfemos juntos para la gloria de Dios. Y que si fracasamos esto también sea juntos y que siempre nuestras acciones estén enfocadas en agradar a Dios y no a los hombres.
Cuando en un equipo pesan más las diferencias y las culpas y las enemistades, de por sí ya será un equipo que pierda todos sus partidos, pero cuando un equipo se fortalece en la amistad, el respeto, el amor y el perdón, créanme es un equipo ganador, es un equipo de bendición, es un equipo de Dios.
Yo sé quién es mi gente, yo se la calidad de ustedes y créame que cada día le agradezco a Dios por permitirme estar junto a ustedes en estos tiempos. No puedo pedirle más a Dios y viviré agradecido por esto.
Creo en ustedes, confió en ustedes, y como dice nuestro DN, “descanso en ustedes” por qué se dé sus valores y amor al trabajo.
Vamos adelante, saquemos nuestra hermosa provincia de esto, y no olvidemos, somos una familia, somos un equipo, un equipo del señor, y por tal debemos ser testimonio vivo y reflejar cada momento que el AMOR DE DIOS ES MARAVILLOSO.
Con todo mi aprecio y sinceridad.
Carlos.



    FAMILIA WORLD VISION - ZONA COSTA

jueves, 7 de enero de 2016

Somos Mayordomos, NO Dueños

Basada en la Parábola de los Talentos (Mt 25:14-18)

14 El reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. 15 A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, 16 el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. 17 De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, 18 pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.

INTRODUCCIÓN
Podemos pensar que la vida es muy corta, e incluso incierta, no sabemos a ciencia cierta que nos pasará el día de mañana, es por eso que el tiempo nuestro en la tierra debe ser de calidad y debemos administrar con responsabilidad los dones que Dios nos ha entregado. El Evangelio narra sobre un hombre, que al irse de viaje llamó a sus empleados y les dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata; a otro, dos; a otro uno; a cada cual según su capacidad. Luego se marchó.

SOMOS ADMINISTRADORES, NO DUEÑOS
El significado de la parábola es el siguiente: los siervos somos nosotros. Los talentos son las condiciones con que Dios nos ha dotado. El tiempo que dura el viaje del amo es la vida. El regreso inesperado, la muerte. La rendición de cuentas, el juicio. Entrar en el banquete, el Cielo.
Nosotros, por lo tanto, no somos dueños, sino administradores de unos bienes de los que hemos de dar cuenta. Dios nos dio un cuerpo, y sus sentidos, y un alma con sus potencias. Y debemos examinarnos si realmente hacemos el bien con los talentos recibidos. Cómo usamos los bienes materiales, la capacidad de trabajo, la relación con los demás y la misma amistad.

NO VALEN EXCUSAS
El que había recibido un talento, cavó bajo tierra y lo escondió. Y cuando el Señor le pidió cuentas, el empleado aquel, no sólo intenta excusarse sino que arremete contra quien le ha dado lo que posee. (revisar: Mt. 25:24-25)
Empleado negligente y holgazán, le llama el dueño al escuchar las excusas que inventa para demostrar por qué no hizo nada. Y así es porque este hombre ha olvidado una verdad esencial: que “el hombre ha sido creado para conocer, amar y servir a Dios en esta vida, y después verle y gozarle en la otra”.

AL MALO Y PEREZOSO LE FALTÓ AMOR: Este empleado no trabajó realmente para su jefe, por falto de amor. Lo contrario de la pereza es precisamente la diligencia, palabra que tiene su origen en el verbo latino diligere, que significa amar, elegir.
El amor da alas para servir. En cambio, la pereza, que es fruto del desamor, lleva consigo un gran desafecto. Y por eso, el Señor condena, en esta parábola, a los que desarrollan los dones que Él mismo les dio, y también a aquellos que los emplean en su propio interés, en vez de utilizarlos para el servicio de la causa de Dios y de sus hermanos los demás humanos.

La mayordomía y el ser administradores responsables, va de la mano con el amor que le pongamos a nuestro trabajo, pues el ser mayordomo de una u otra forma representa sacrifico y este sacrifico debe ser asumido con amor, pues de esta manera estamos siguiendo los pasos de Jesús, que es el de amar y servir. Les Invito a sentirse, administradores y no dueños, pidiendo a nuestro padre Dios Amado, la sabiduría necesaria para discernir entre lo justo y lo injusto.