viernes, 26 de agosto de 2016

En estos tiempos de trabajo duro y de Estrés

Mis queridos compañeros y compañeras.

Hace unas semanas atrás escuche a un motivador decir que el 16A nos cambió la vida a todos y todas, que fue una fecha y una hora en la cual todos quedamos iguales ante los ojos de Dios, pues todos fuimos víctimas de un terremoto y todos por igual ese día perdimos algo, algunos incluso perdieron no solo cosas materiales, sino también personas amadas. Ese día fue en donde Dios nos hizo ver que su poder es tan inmenso que solo basto 50 segundos para decirnos que ante sus ojos todos somos iguales, no hay clases sociales, no hay rangos, ni posiciones, no hay buenos y malos, pues todos somos hijos de Dios.
Amigos y amigas esta carta quiero escribirla en un contexto en cual sé que muchos nos sentimos cargados de presión y estrés, quizás cansados, pero eso si con el espíritu y la esperanza de saber que vendrán tiempos mejores, y también decirles que ustedes son parte de que esos tiempos mejores que pronto llegaran.
Yo quiero animarles a que veamos esta experiencia como una oportunidad divina para entender que debemos escuchar a  Dios, créanme él nos está hablándo cada día, cada hora, cada minuto, en la sonrisa de un niño agradecido, en las palabras de un padre de familia, en el amor de nuestros seres que aún están con nosotros, y en cada momento y en cada motivo de nuestras vidas  Dios está ahí, por favor recuérdenlo y aférrense a Dios.
Quiero que sigan trabajando como lo vienen haciendo con amor y responsabilidad, pero también quiero pedirles “Fortalecer siempre nuestras relaciones como equipo y familia”, que nos respetemos y nos apoyemos, quiero también pedirles disculpas si algún rato a alguien de ustedes les ofendí con palabra o acción, pero creo que debemos seguir trabajando unidos, amándonos en Dios y sobretodo perdonándonos los unos a los otros.
Comparto con ustedes algunas ideas para manejar el estrés y ser pro positivos (que por cierto cada día yo hago lo posible por aplicarlas y servirles mejor a ustedes.).
Escuchémonos, mientras uno habla el otro calla y así nos comprendemos, pero escuchemos con el corazón y si en algo no estamos de acuerdo aprendamos a confrontarlo, pero eso sí, siempre con la idea de dar otra solución o de mejorar la propuesta planteada. No al oponernos por oponernos. Es clave que cuando hablemos o nos dirijamos a nuestros compañeros, por más estrés o cansancio lo hagamos en un tono respetuoso y favorable para todos y todas, por ejemplo: "Yo si te quiero escuchar, pero no levantemos mucho la voz,... conversemos". Es importante saber que todo comentario es valioso, evitemos la descalificación o desvalorización de la idea, seamos pro positivo siempre mirando lo mejor de cada uno.
Nunca Asuma, mejor Pregunte, hay ocasiones en que asumimos cosas que no han sido confirmadas, es muy importante que mejor vayamos a la fuente, es decir mejor consultemos, preguntemos y no demos por hecho algo que no ha sido confirmado, créanme esto es muy importante para poder tener cuentas claras y evitar el ida y vuelta sin sentido de cosas que no suman. Y nuevamente el saber preguntar es clave, incluso en una conversación siempre es bueno, que luego que el compañero termina de hablar el hacer un resumen de la idea que transmitió, así tendremos el mismo discurso y la misma idea. Por ejemplo: “Luego de escuchar a Juan empiezo diciendo... Tú me estás diciendo que esto se hará de esta manera..... etc."; este ejercicio es muy sano y positivo y por supuesto da excelente resultados.
Ayudémonos, esta oportunidad divina que Dios nos ha puesto al frente, es con el objetivo de que olvidemos cargos y posiciones y que conjuntamente arrimemos el hombro, sin pensar en egos o con mandos, sino simplemente en sumar y bendecir a quien está a mi lado., los reto y me reto a convertirnos en lideres siervos, lo cual consiste en servir sin esperar, en servir sin mirar, en servir aun sin saber que estas sirviendo, esto es posible y esto es real.
Respetémonos, si en algo no estoy de acuerdo debemos decirlo, pero con asertividad (saber decir las cosas, pero sin ofender a la otra persona), buscando la paz y no la guerra, tomando con mucha cautela cada frase dicha o gesto manifestado, siempre pensando que todos jugamos en el mismo equipo y que al que debemos vencer  es a la necesidad y sufrimiento de nuestros hermanos sobrevivientes de este terremoto, en pocas palabras “Servir con Esperanza”.
Ajustar cuentas, con esto me refiero a que cuando exista un quiebre por discusión y no concordancia en algo (ya que esto es sano que pase, pues somos de carne y hueso). Pido que sepamos manejarlo, que sea mejor en privado (face to face) y que reine el respeto, lo importante de este ajuste de cuentas es que reine la paz y la comprensión, siempre pensando lo mejor para el otro, es muy pero muy importante que lo hagamos pronto, no esperemos que pasen días para este ajuste, si hoy me enoje con mi compañero que no pase más de dos días en repararlo, créanme esto es necesario.
Perdonemos, el perdón genuino solo se obtiene cuando se ama, es justo y necesario que veamos al perdón como una alternativa de estar en paz con nosotros mismos, el saber disculpar nos tendrá más fuertes y sanos, no hay mal que no podamos perdonar y esto Jesús nos enseñó cuando fue crucificado para perdonar nuestros pecados, como ustedes saben él fue el cordero de Dios que quitó el pecado del mundo. Perdonar es Amar, nunca lo olviden.
Mi carta, de pronto extensa pero necesaria es para pedir de favor que trabajemos juntos, nos queramos juntos y que triunfemos juntos para la gloria de Dios. Y que si fracasamos esto también sea juntos y que siempre nuestras acciones estén enfocadas en agradar a Dios y no a los hombres.
Cuando en un equipo pesan más las diferencias y las culpas y las enemistades, de por sí ya será un equipo que pierda todos sus partidos, pero cuando un equipo se fortalece en la amistad, el respeto, el amor y el perdón, créanme es un equipo ganador, es un equipo de bendición, es un equipo de Dios.
Yo sé quién es mi gente, yo se la calidad de ustedes y créame que cada día le agradezco a Dios por permitirme estar junto a ustedes en estos tiempos. No puedo pedirle más a Dios y viviré agradecido por esto.
Creo en ustedes, confió en ustedes, y como dice nuestro DN, “descanso en ustedes” por qué se dé sus valores y amor al trabajo.
Vamos adelante, saquemos nuestra hermosa provincia de esto, y no olvidemos, somos una familia, somos un equipo, un equipo del señor, y por tal debemos ser testimonio vivo y reflejar cada momento que el AMOR DE DIOS ES MARAVILLOSO.
Con todo mi aprecio y sinceridad.
Carlos.



    FAMILIA WORLD VISION - ZONA COSTA

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